Centroamérica impulsa plan energético para ahorrar US$225 millones anuales

Centroamérica y República Dominicana iniciaron en estos días en El Salvador la elaboración de una estrategia regional de iluminación eficiente, con la que se pretende ahorrar unos US$225 millones anuales en gasto energético.

La Estrategia de Iluminación Eficiente en Centroamérica se enmarca en el Proyecto Mesoamérica (PM) y pretende "promover políticas y prácticas orientadas a reducir la utilización de lámparas incandescentes", dijo la directora ejecutiva de esta instancia, Elayne Whyte.

El PM es un mecanismo de cooperación regional que incluye también a Colombia y México.

Whyte detalló que con este programa, al utilizar lámparas ahorrativas, los países de la región "harán su contribución para mitigar el cambio climático a través de una reducción en el consumo de energía eléctrica proveniente de combustibles fósiles".

La funcionaria inauguró en San Salvador el primero de varios talleres regionales para elaborar la estrategia, con la participación de representantes de los ministerios de Energía y Medio Ambiente de Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y República Dominicana.

La estrategia será formulada "en los siguientes ocho meses, a partir de ahora; el objetivo es tenerla lista en octubre o noviembre", dijo a periodistas Javier Otero, coordinador de la iniciativa en.lighten del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que asesora la iniciativa regional.

En.lighten es una iniciativa mundial del PNUMA, en la que participan cerca de 50 países en vías de desarrollo y emergentes que tienen como meta descontinuar el uso de lámparas ineficientes en el sector residencial para 2016.

En materia económica los países centroamericanos se ahorrarán "aproximadamente 225 millones de dólares anuales", precisó Otero, aunque en un comunicado conjunto el PNUMA y el PM destacan que ese ahorro sería a nivel de Mesoamérica, no sólo centroamericano.

En Centroamérica la energía eléctrica a partir del consumo de combustibles fósiles genera un aproximado de 73,54 toneladas métricas anuales de dióxido de carbono, de las cuales 2,83 toneladas son generadas por el sector residencial, según datos del PNUMA.

La estrategia tendrá cuatro componentes principales: estándares mínimos de eficiencia energética; políticas y mecanismos de apoyo que faciliten la transición a la iluminación eficiente; control, verificación y finalización de los productos de iluminación, y finalmente un sistema de gestión ambiental sostenible, precisaron el PM y la iniciativa en.lighten del PNUMA.